Disecciones
El notición. A rey muerto, rey
puesto.
El popurrí. Intrusismo en la
Portavocía. Funeral popular. ¿Un rey extranjero? Muerte de un
ex-obispo. Un vigía en las afueras. Tiro con honores. Sin noticias
de la KAP.
Preguntas incómodas. Luto.
Estado de excepción. Ejército Valherjes.
La contra... crónica. La cima
del mundo.
Histeria de aquí. Alianza Celta
en Portugal.
En el tintero. Un noble
desterrado. Apertura de expediente. Restauración de la cátedra
toledana. Excomuniones. La carta de Valores Castellanos. Universidad
sin candidatos. Carnaval. Asamblea episcopal. Entrega de medallas.
Boda de Batsheva y Lute.
Versos envenenados. Triste amanecer.
El
notición
A rey muerto, rey puesto.
Por Gusito.-
Castellanos, el Rey Astaroth I (no voy a poner la coletilla que ponen
de todos los reinos que están bajo su corona que se me va a comer
medio artículo) ha muerto. Como ya nos tienen acostumbrados, cada
medio año, o un poco más, se nos muere el rey. Es algo que todo
candidato lo sabe de antemano: se va a morir. Ya solo es cuestión de
cómo. Pero sinceramente, para mi, lo del cómo es lo de menos. Se
trata tan solo de una crónica de una muerte anunciada. Lo importante
es que, sea como sea, se muere.
¿Y los que
quedamos vivos, qué? Hay de todo. Desolación y pesar para algunos,
alegría y jolgorio para otros y para la gran mayoría, indiferencia.
¡Qué más da si luego va a venir otro! Pero bueno, el paripé hay
que montarlo. Y hay cosas que suelen ser fijas, como el funeral real
y saber qué pasa con la herencia. Luego están los organismos
oficiales, que marcan días de luto (30 días ha marcado la
Secretaría Real); algunos en proporción a la afinidad que tengan
con el monarca de turno y, a veces, de manera incomprensible.
Ese es el caso de
la Iglesia Aristotélica. Porque esta vez, el rey era reformado. No
es que estuviera viejo y necesitara una reformita como la de los
edificios antiguos o en mal estado, no, es que era de la Reforma. Y
bueno, fue excomulgado por hereje. Pues bien, Su Eminencia Enrique
Legrat Villanueva, Cardenal, Obispo y Primado, ha decretado el
replique de campanas, misas, el uso del color negro solemne y
banderas episcopales a media asta (que es precisamente la mitad de
Asta-roth). Y yo, inocente de mi, creía que a los herejes se los
quemaba en la hoguera, pues no.
Pero no pasa nada,
se pasa la página de la historia para empezar una nueva con el nuevo
monarca, que no es otro que el ciudadano Kossler de Castelldú, un
señor de Burgos que en otros tiempos era de otro lado (de más allá
de Zaragoza, para más señas) y que tiene el arte de acaparar
títulos nobiliarios y cargos. Así que ahora nos vuelve a tocar lo
de siempre, la coronación, los regalitos a los amigos en forma de
títulos y esas cosas que tanto gustan en la Corte.
¡Larga vida al
Rey! (que será de seis o siete meses).
El
popurrí
Intrusismo en
la Portavocía. El cargo de portavoz acaba siendo un cargo de
mensajero del gobierno. De por si, bastante inocuo. Pero el grado de
inocuidad crece cuando consejeros de otras areas ocupan la
Portavocía, relegando a la Portavoz de su función. Ese el caso de
don Kossler de Castelldú y de don Ferrante Álvarez o, lo que es
peor, cuando se mete en ello alguien que ni siquiera es consejero a
suplantarla, como es el caso de don Athan Saiid de Lancaster.
Esperemos que doña Kalahn Hojaseca defienda su cargo y eche de ahí
a los intrusos.
Funeral popular.
La muerte del Rey Astaroth I ha sido celebrada por la ciudadanía en
un hecho insólito. Lejos de los palacios, en la calle, organizado
por doña Urraca ont Aucèl y su funeraria, recibió una multitudinaria acogida, no
exenta de alguna incidencia, pues el difunto tuvo un amago de
incendio. Lo más popular fue la venta de reliquias.
¿Un rey extranjero? Don
Kossler de Castelldú y Robledo es el nuevo monarca. Se trata de un
rey no nacido en Castilla. Aunque a algunos les pueda llegar a
parecer extraño, no es la primera vez que esto ocurre. De hecho, lo
habitual es que los monarcas castellanos no sean castellanos de
nacimiento. La lista de reyes y reinas que han reinado por estas
tierras así lo confirma.
Muerte de un ex-obispo.
Ha fallecido estos días el señor Ignius de Muntaner, el que fue
Obispo de Osma. Al parecer no solo mueren los reyes. Dicen que hacía
tiempo que le perseguía una enfermedad; por lo visto le ha dado
alcance. Y es que el hombre ya estaba mayor como para echarse
carreras por la vida.
Un vigía en las afueras.
Preocupados por la situación con la guerra en Portugal, desde la
alcaldía de Osma se ha enviado a don Alfonso Díaz a vigilar el
camino de Segovia. Ha estado en lo alto de un otero y ha vuelto sin
novedades. Ha manifestado que no hay ni hoguera.
Tiro con honores.
El alcalde de Aranda de Duero, el infatigable Amren, ha organizado un
torneo de tiro con arco en honor de S.M. Astaroth Da Lúa. La
inscripción es de 5 escudos y los premios son de 100, 50 y 30
escudos para los tres primeros. ¡Que tengan buen ojo!
Sin noticias de la KAP.
Este mes pasado se cumplió un año sin más noticias en la KAP de la
Corona de Castilla y León que las referentes a las elecciones y asaltos a ciudades. Y es
que la última noticia redactada data del 26 de marzo de 1462. En aquella
ocasión se anunciaba la noticia como "una nueva -y espero que
asidua- sección". Se trataba de una entrevista. El mes pasado
buscaban redactores jefe. Si alguien se anima, ya sabe, ¡que se
empieza siendo "jefe"!
Preguntas
incómodas
¿Luto aristotélico por un rey
excomulgado por hereje?
¿Seguimos en
estado de excepción? ¿o la excepción será salir de este estado?
¿El Tribunal
Militar tiene abierto un expediente contra una soldado del ejército
de Waltraute y ahora que ese ejército está por Portugal resulta que
no tiene nada que ver con la Corona?
La
contra... crónica
La cima del mundo.
Por Gusito.-
Viviendo en una sociedad estamental, jerarquizada, podría parecer
que llegar a ser Rey sea alcanzar la cumbre, lo más de lo más. Pero
solo viendo el número de candidatos que estamos teniendo en
Castilla, sospecho que no es así. Si el cargo fuera perpetuo tal vez
podría serlo; pero no lo es. De hecho, la vida media de los monarcas
oficiales es escasa, poco más de medio año. Y es algo que todo
candidato sabe. Yo no sé si es por eso que los reyes casi nunca
hacen nada. Aún recuerdo la leyenda de los reyes durmientes de
Aragón; pero en Castilla no piensen que dista mucho. No sé si es
que sabiendo lo que les espera, se pasan el reinado pensando en cómo
morirse. Si, así son las cosas por aquí; aquí uno decide cómo
morirse.
El ciclo vital del
monarca es bastante simple: se coronan, regalan titulitos y mueren.
Bueno y luego está el asunto de las herencias, últimas voluntades y
demás. Hay alguno que ha intentado hacer alguna cosa más, pero
nada, a la que se sale del guión lo ponen en vereda. Así que
volvemos a lo de antes, a pensar en la muerte, que es la única
certidumbre que se tiene.
A nadie pesa más
el morir que a los reyes. Porque esa es otra, la mayoría de nosotros
podemos elegir también cuándo nos morimos; ellos no. Así que desde
el momento en que se convierten en reyes el tiempo les apremia. Y
claro, el punto final está ahí, y cada día más cerca. De modo que
acaba siendo inevitable el prepararse para ella. Y a la hora de
morirse hay de todo. Los hay que mueren envenenados, otros ya de
viejos, otros conversando con la muerte... y alguno, incluso,
intentado esquivar a la portadora de la guadaña.
¿Y luego qué?
Luego el olimpo de los reyes. Si así lo desean, tendrán su tumba
donde podrá ir la gente a recogerse ante tus restos. Los hay que
hasta se aparecen en sueños para traer algún regalo a algún
borracho. Otros se resisten a desaparecer y de vez en cuando se
aparecen como fantasmas. Y eso es lo que queda como colofón a una
vida de ambición. Porque se ha de ser ambicioso para querer ser rey
y morirse.
Claro, tanto se
sube y se sube en la pirámide social que después de alcanzar la
cima, ¿qué queda? Subir al cielo.
Histeria
de aquí
Alianza Celta en Portugal.
Por Gusito.-
En medio de una confrontación entre los condados de Coimbra y
Lisboa, el pasado febrero, la llamada Alianza Celta, con varios
ejércitos y con Anto Capone a la cabeza, invadía tierras
portuguesas. Y el día 22 de ese mes ocupaban el castillo de la
capital lisboeta. A partir de ese momento el tránsito de viajeros
quedaba supervisada a esta organización que asumía el control y su
lider se autoproclamaba 'Dictador de Lisboa'.
Ustedes
se preguntarán, de entrada, por qué algo que está sucediendo en
Portugal puede preocupar a los castellanos. Desde entonces la guerra
continúa, y las victorias de los irlandeses empezaron a verse como
una amenaza desde Castilla. ¿Se detendrán en Portugal o los
invasores pondrán su mirada en la vecina Corona de Castilla y León?
Desde
aquí se pensó que más valía frenar el avance en Portugal e ir en
auxilio de nuestros vecinos. Por ello, la Orden del Cuervo Rojo,
reconocida institución leal a la Corona castellano-leonesa, envió
el ejército Valherjes, que ya había realizado tareas oficiales en
Castilla (como cuando los llamados maleantes asaltaron Osma), a
combatir contra la Alianza Celta. Este ejército, bajo el mando de
doña Waltraute Kyria-Skallagrimsdottir, estuvo reuniendo
voluntarios, una gran parte de ellos reconocidos miembros del cuerpo
militar castellano, como es el caso de la misma Waltraute, el Capitán
de la Guardia Real o doña Natassha Olavarrieta.
Un
nutrido número de castellanos emprendió el viaje a tierras lusas.
Sin embargo, no les fue muy bien, pronto empezaron a llegar a cuenta
gotas noticias de las numerosas bajas que estaba sufriendo nuestro
ejército, hasta el punto de acabar siendo totalmente destruido.
Evidentemente, la presencia en el campo de batalla de un ejército
fiel a la Corona podía comprometer a nuestra tierra. Y tras la
derrota militar, el Canciller y Jefe de la Diplomacia Real, don Athan
Saiid de Lancaster, emitía un comunicado oficial desligando esta
aventura militar del ejército de la Orden del Cuerno Rojo del Reino
de Castilla.
Estos
últimos días se ha anunciado una Conferencia de Paz promovida por
el anterior Príncipe-Regente, don Dalur de Monforte y que la reina
de Portugal, S.M. Marih Viana, ha confirmado de manera oficial.
Iniciándose así lo que puede ser el fin del conflicto.
En el
tintero
Se
nos ha quedado 'en
el tintero'
muchas cosas. Algo más de dos meses de inactividad hace que las
cosas se acumulen. Entre las cosas que hay en el tintero está un
noble desterrado, Víbora Astarribadebirra; la apertura de un
expediente a Batsheva Melamed; la restauración de la cátedra
toledana; varias excomuniones, entre ellas la del rey Astaroth I; una
carta de Valores Castellanos; una Universidad sin candidatos a
rector; un Carnaval chirigotero; una Asamblea Episcopal Hispánica;
una entrega de medallas por parte de doña Urraca ont Aucèl; e
incluso una boda, la de Batsheva y Lute.
Versos
envenenados
Pues los que
quedamos tristes,
bien sabemos de
memoria
que cuando no se
puede vencer,
resistir ya es una
victoria.
(Últimos
versos del Romancillo del triste amanecer)
¡Y hasta aquí esta retomada
publicación!